jueves 2 de junio de 2011

DRAGON AGE ORIGINS: KAIM´S AWAKENING

Las aventuras del mejor Guarda Gris, salvador de Ferelden, no terminaron después de derrotar al Archidemonio, no...
Algunas leyendas están escritas en sangre... y Kaim creó la suya propia en su cargo como comandante.
He aquí las hazañas después de Dragon Age Origins: Awakening:
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> Tras la muerte de la Madre, los engendros tenebrosos restantes se dispersaron y regresaron a los Caminos de las Profundidades. Las incursiones contra Amaranthine se vieron cortadas de golpe.
Por lo que parece, el Arquitecto cumplió su palabra y reunió a sus discípulos restantes para seguir a los demás de su estirpe bajo tierra. Los Guardas Grises de otras naciones se quedaron horrorizados al enterarse de que el Arquitecto seguía con vida, pero fueron incapaces de dar con él pese a que lo intentaron durante años.

Algunos miembros de la orden sostienen el hecho de que el Arquitecto haya sobrevivido garantiza otra Ruina, aun así los Caminos de las Profundidades están más tranquilos últimamente de lo que nadie recuerda en años. La mayoría se ha resignado a pensar que ahora todo está en manos del Hacedor.
> La noticia de que los Guardas Grises habían salvado heroicamente Amaranthine se extendió con rapidez. Cuando se conoció la magnitud de las pérdidas en el Alcázar de la Vigila, las simpatías llevaron generosos donativos de todo Ferelden a los cofres de la región. En un año Amaranthine recobró todo su esplendor, y el Alcázar de la Vigilia en cinco.
Gracias al apoyo dado por los Guardas a la ley y el orden en Amaranthine, el alguacil Aidan y sus hombres pudieron distribuir las mercancías de los contrabandistas entre los maltrechos supervivientes durante agotadores días que siguieron la derrota de los engendros tenebrosos.
El mensajero de los engendros tenebrosos, liberado tras reunirse a los Guardas en la batalla de Amaranthine, se fue por su cuenta. La ciudad pronto se llenó de historias sobre una figura encapuchada y ceceante que ayudaba a los viajeros en peligro. Al mismo tiempo, aparecieron informes sobre brotes aislados de la enfermedad de los engendros tenebrosos. Nadie relacionó ambas cuestiones.
La guerra devastó las granjas del arlingo, pero la tierra sobrevivió. Con el tiempo, las oportunidades atraerían a los colonos de otras regiones, como siempre.
Dirk, uno de los bromistas responsables del montaje de los huérfanos de la Ruina, tuvo la suerte de sobrevivir a la batalla de Amaranthine. La generosidad incondicional del misterioso benefactor de los huérfanos de la Ruina le inspiró a montar un orfanato de verdad dedicado a los niños que habían perdido a sus familias en el ataque. Su querida mujer, Melisa, acabó por darle dos pilluelos.


> El Alcázar de la Vigilia estaba solo contra una horda de engendros tenebrosos. Las fuerzas de la Madre superaban muchas veces en número a los defensores de la Vigilia.
Pero las sólidas murallas enanas demostraron ser impenetrables a todas las rocas que pudieran arrojar los ogros. Cada uno de los soldados de la Vigilia, cubiertos de argentina, derribó a una docena de engendros tenebrosos antes de caer. La Vigilia resistió una noche, dos noches, una semana y, finalmente, la horda atacante atravesó sus murallas. El alcázar se labró una reputación casi mítica, y sus pocos supervivientes fueron inmortalizados en canciones y leyendas.
La paz permitió a los Guardas reponer sus efectivos. Pronto, el Alcázar de la Vigilia albergó un ejército competente con Guardas en su núcleo. De entre sus filas surgieron nuevos héroes para afrontar los peligros para Amaranthine y todo Ferelden.
Mediante impuestos y tributos, se reconstruyó la Vigilia. Años más tarde, Voldrik Glavonak subió a las almenas y declaró que las defensas eran aceptables. Nunca hablaría con mayor consideración de los edificios humanos.


> Las acusaciones de conspiración que se hacían por lo bajo contra los Guardas se vieron acalladas tras una racha de accidentes y desapariciones que se vio culminada con el aparente suicidio de la bann Esmerelle. Los nobles de Amaranthine siguieron obedeciendo. Algunos sugieren incluso que se sometieron por puro miedo.
Entre las múltiples leyendas que generó la Vigilia, se encontraba una de los grandes héroes de la nueva era, la de un pastor convertido en soldado, ser Alec el Valiente, que acabó fundando una orden de caballeros que duraría mil años.
Los cuervos antivanos robaron osadamente Vigilancia, la espada del comandante, hecha con los huesos de un antiguo dragón. El arma cambió de manos varias veces desde entonces, y algunos maestros espadachines la buscaron durante toda su vida. Algunos sostienen que la espada tiene vida propia y que su poder no deja de crecer.
Dworkin Glavonak perfeccionó aún más sus explosivos de arena de lirio, pero dejó de trabajar para los Guardas después de que unos mercenarios qunari intentaran asesinarlo. Aunque el artillero enano se llevó sus secretos consigo, los entendidos dicen que dejó pistas para que otros siguieran sus pasos.
Debido a la característica armadura de argentina que el maestro Wade les había hecho, los soldados de la Vigilia pasaron a ser conocidos como la Orden de Plata. Bajo tutela de los Guardas, la Orden de Plata se convirtió en una de las fuerzas militares más respetadas de Ferelden, un recuerdo duradero del famoso comandante de la Vigilia.


> Con Velanna y el Arquitecto desaparecidos de la región, el camino del Peregrino empezó a volver a ver tráfico. No obstante, la matanza de milicianos y mercaderes condujo a hostilidades entre los clanes humanos vecinos y todos los clanes dalishanos que pasaron por ahí.
En poco tiempo, un aldeano humano secuestró y asesinó a un niño dalishano. Los clanes reaccionaron evitando el bosque de los Mil Caminos, pero ambos bandos sabían que los elfos volverían para vengarse tarde o temprano.


> Pocos años de que Kal´Hirol se vaciara de engendros tenebrosos, Orzammar empezó a enviar expediciones para redescubrir la ciencia de la forja que se había perdido en el thaig.
Finalmente, la casa Helmi decidió que Kal´Hirol era demasiado importante como para dejarla abandonada. Con un coste tremendo de vidas de enanos, limpiaron de engendros tenebrosos todos los túneles que llevaban a ella, con l oque la carretera que unía la fortaleza y Orzammar volvió a ser segura. Y así Orzammar recobró Kal´Hirol definitivamente.
Como habían prometido, Voldrik y Dworkin se presentaron al moldeado de Orzammar con el mojón de piedra que hablaba de cómo los descastados de Kal´Hirol se habían levantado en armas contra los engendros tenebrosos.
Invitaron al comandante de los Guardas Grises a Orzammar como huésped de honor en el festín de homenaje a los defensores de Kal´Hirol. El moldeador leyó los nombres de los descastados en el mojón y presidió luego una ceremonia para devolverlos a la roca, como correspondía a guerreros de su talla.


> Con el tiempo, el arlingo empezó a ovlidar las historias de las apariciones en el Pantano Negro y, con la misma lentitud, los colonos empezaron a establecerse en la región. Los eruditos decían que el Velo seguía siendo tenue y que la zona seguía resultando peligrosa, pero a la gente solo le importaba que ya no había susurros asustados en las sombras.
El pueblo se reconstruyó lentamente. La mansión de la baronesa se volvió a levantar y ocupar dos veces, primero por un acaudalado mercader y más adelante por un mago orlesianos. Ambos murieron misteriosamente. Después, demolieron la mansión y nadie volvió a tocar aquel lugar.


> Los supervivientes del asedio al Alcázar de la Vigilia vitoreaban a Anders y a su magia por haber contenido a cientos de los engendros tenebrosos atacantes. En la celebración que siguió, los hombres arrastraron al mago hasta la hoguera para desafiarlo a ver quién bebía más. Perdió Anders.
Anders permaneció con los Guardas Grises unos cuantos años más, entrenando a la siguiente generación de magos de la orden. Pero cuando la Torre del Círculo lo hizo llamar para dar una conferencia sobre la naturaleza del Arquitecto –para gran disgusto de los templarios- Anders le dijo al comandante Kaim que su tiempo con los Guardas se había acabado.
Y aun así, menos de dos meses después, Anders regresó a la orden. Desde entonces, los Guardas fueron su hogar y sus compañeros sempiternos.
> Velanna nunca volvió a ver su clan, pero nunca olvidó la cultura dalishana… ni su afilada lengua ni sus prontos.
Tras varios años en los Guardas Grises, un buen día Velanna desapareció. Todo el mundo supone que partió hacia los Caminos de las Profundidades para reanudar la búsqueda de su hermana, pero nadie lo sabe a ciencia cierta.


> Durante los años siguientes, Nathaniel se consagró a la orden y a limpiar las manchas en el nombre de su familia. Tras salvar al teyrn Fergus Cousland del ataque de unos bandidos, se les devolvió a los Howe una parte de Amaranthine.
Nathaniel legó las propiedades al hijo de Deliah y, cuando finalmente se erigió un castillo ahí, se levantó una estatua a Nathaniel en el patio.


> Justicia luchó valerosamente en la batalla del Alcázar de la Vigilia, pero antes de que sonara el cuerno de la victoria, la espada de un engendro tenebroso le cortó la cabeza a Kristoff. Obviamente, nunca quedó claro si el espíritu de la justicia había perecido o simplemente se había ido. Al menos, Aura pudo tener al fin las cenizas de su marido.


> Con la Madre muerta, Sigrun pareció perder el norte. Se apartó de sus amigos de la orden y cada día hablaba menos con ellos.
Una mañana, Sigrun había desaparecido sin más, dejando la cama hecha y el arcón vacío. Un joven recluta que había permanecido levantado por la noche dijo que la enana se había ido a responder a su Llamada y a terminar lo que había empezado en Kal´Hirol.


> En el Alcázar de la Vigilia, Oghren montó una defensa desesperada en la puerta y se encargó de dos ogros a la vez para dar tiempo a los demás de recuperar el patio. Acabó cayendo por la pérdida de sangre y cuando recobró la consciencia, semanas después, nadie se sorpendió más que él al descubrir que lo consideraban un héroe.
Oghren continuó contándoles a los jóvenes Guardas reclutas historias de sus hazañas tanto en combate como en la cama. Sus juegos para beber hicieron que una recluta declarase que prefería volver a atravesar la Iniciación que levantar otra jarra de cerveza.
Felsi regresó al Alcázar de la Vigilia varias veces para ver a Oghren, y normalmente llevaba a su retoño, que ya empezaba a dar sus primeros pasos. No obstante, la incapacidad del enano para comportarse seriamente acabó por desgastarla y las visitas mermaron hasta que dejaron de producirse. Si Oghren echó de menos a Felsi, o a su hijo, nunca lo dejó entrever.


> En cuanto al salvador de Ferelden, no siguió siendo comandante de los Guardas Grises mucho tiempo más. Los engendros tenebrosos ya no representaban un verdadero problema y la Ruina había acabado del todo. Era hora de que prosiguiera su camino.
Algunos dicen que Kaim volvió con aquella barda pelirroja llamada Leliana y que siguen de aventuras juntos. Se los vio a los dos en Denerim un año después de que acabara la Ruina. Sea cierto o no, lo que sí es verdad es que Kaim nunca regresó al Alcázar de la Vigilia…

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Recuerden...
Recuerden al Héroe de Ferelden.~

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1 comentarios:

Aiko dijo...

Tu ya sabes mi opinión acerca de todo esto, te la dije en vivo, después de leer cada párrafo... pero la verdad es, que además de volver a leer todo, me sigue pareciendo increíblemente genial la influencia y todas las hazañas del comandante Kaim...

Como salvó a muchas personas, como influyó en otras, como ayudó a otras tantas... me sigue pareciendo fascinante lo que has hecho con este personaje...

Y sigo diciendo que me deja un extraño sentimiento al final, como queriendo saber más al mismo tiempo que me emociono al leer todo esto... pero mi corazón se acelera, de verdad que si... y mi piel llegara a reaccionar...

El héroe de Ferelden, alguien extraordinario... en verdad es genial, hiciste un grandioso personaje... a mi me encanta y lo admiro bastante... digamos que es la mayor influencia de Naara, hmm??...

Espero volver a saber de Kaim Cousland...